lunes, 6 de agosto de 2007

¿Cuáles son los beneficios de la Musicoterapia?


Todo lo relacionado con estados depresivos se pueden mejorar con la ayuda de la música, se ha demostrado que algunas piezas de la obra de Mozart provocan un efecto estimulante y positivo en las personas de la tercera edad y enfermos terminales. La medicina también está descubriendo sus ventajas al ser utilizada como método para tranquilizar a los pacientes que se someten a alguna intervención quirúrgica. Incluso se le emplea como sedante, la experiencia recogida en centros de tratamientos de quemaduras de piel en el extranjero da cuenta de los insuperables resultados que la Musicoterapia arroja en su intento de mitigar el insoportable dolor que sufren los pacientes quemados.
A nivel empresarial al mejorar sus respectivos ambientes acústicos y sonoros, incorporando a la música como un notable factor productivo ayudando a incrementar el rendimiento de las personas.
También están demostrados importantes beneficios en otros seres vivos, no sólo provocar en ellos sensaciones de tranquilidad, sino también de mejorías en sus respectivas funciones; cuando las vacas lecheras son sometidas a determinados sonidos musicales, se logra mejorar su productividad. Similares efectos han arrojado diversos experimentos en Israel, en donde los cultivos de maíz, especialmente han visto incrementada su producción gracias a este método.
En términos de investigación científica de la Musicoterapia en Chile, el departamento de kinesiología de la Universidad de Chile realizó en el año 2001 un proyecto para la rehabilitación de enfermos hemipléjicos que habían sufrido una enfermedad cerebro vascular, y también en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, José Joaquín Aguirre se está realizando un trabajo de investigación con enfermos neurológicos.

- Diario El Día, Reportaje Central, La Serena, Junio de 2001:

Para Soledad Urzúa, su participación en el taller "Música para el Alma" resultó ser "una experiencia formidable, maravillosa y enriquecedora. Vine hasta acá porque soy músico, pero me he encontrado con otras instancias de la música que tienen más que ver con la sanación y una mejor calidad de vida".
Por su parte, Antonio Dipede destacó el que gracias a esta terapia ha logrado sacar más la voz y con ello escuchar de mejor forma sus propios sonidos y el de los demás. Para Paola Dipede, en tanto, gracias a este taller ha visto "cómo, a través de la música se puede mejorar la forma de relajarse uno mismo, como también perfeccionar la expresión con los demás y la calidad de vida en general".

- Patricia González Chamorro, Directora de Salud de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de San Joaquín; Santiago, Septiembre de 2002:

"Los contenidos teóricos y las prácticas realizadas en el Taller de Musicoterapia Holística dictado por Sergio Polansky, fueron evaluados por los participantes como una herramienta útil y aplicable al trabajo de Atención Primaria en el ámbito de las terapias alternativas.
El docente demostró un alto grado de profesionalismo en el desarrollo del taller lo que permitió una excelente recepción de los contenidos por parte de los participantes".

-Mireya Palavecinos Tapia, Psicóloga, Directora de la Carrera de Psicología de la Universidad de La Frontera; Temuco, Mayo 2003:

" Sergio Polansky, ha colaborado en la formación de los alumnos de la Carrera de Psicología, en el área de Desarrollo Personal, específicamente en la asignatura de Taller de Creatividad, realizando talleres de Musicoterapia, durante los años 2002 y 2003. Dicha actividad ha constituido un gran aporte en el desarrollo de nuevas habilidades profesionales y personales de nuestros alumnos, necesarias para su futuro profesional".

-María de la Luz Urquieta, revista "Uno Mismo", Febrero 2001:

"Polansky golpea en el suelo un par de diapasones y me los aplica en ambos costados de la cabeza. Escucho un sonido tenue y prolongado, como campanas lejanas, verdaderas armonías celestiales. Es la quinta perfecta, seguidamente, golpea otros y me los aplica.
Siento una campanilla aguda que se prolonga y va desvaneciéndose en el aire con un sonido de humo sutil. Vuelve a golpear otros. Escucho ahora un sonido sedoso que flota en alturas especiales, vuelo por la cima de las grandes montañas tocando el cielo, es el diapasón 8 a 13.
Golpea el último par y lo coloca en mis hombros. No escucho sonidos, pero sí percibo una vibración parecida a la terapia kinésica de ultrasonido. Mis tensos omóplatos se relajan y el dolor de las tensiones se desvanece. Este es el diapasón para dolores localizados. Mi siguiente vivencia son los sonidos producidos por los singing bowls, unos recipientes tibetanos llenos de agua. Una campanilla aguda como un silbido vibra y vibra, sube y baja. Estoy en relajación completa.
Finalizamos con el didjeridú, instrumento de los aborígenes australianos y con el son de campanillas tibetanas, que penetran hasta el fondo de mis oídos. Repentinamente, acontece un revuelo de silencios".

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